
Los fantasmas, con el fin de acercarse a la apariencia de cuando estaban vivos, buscan la perfección y la belleza. Necesitan sentirse humanso todo el tiempo, en vez de fantasmas, que es lo que son.
Los fantasmas, en su nueva forma ahora, deforman sus cuerpos con el tiempo, sobretodo si se enfadan. Cuando se enfadan sus cuencas derriten sus ojos, sus dientes se caen, sus arrugas aumentan, sus dedos y sus uñas se alargan... En fin, ya lo veis.
Por eso, siempre que veais un fantasma lo vereis tranquilo paseando, porque cuanto más quietos están, más desapercibidos pasan para el Tiempo. Debido a eso, también es muy difícil hacerles enfadar, así que si tenéis alguna presencia en casa, no pasa nada, hará lo posible por no enfadarse, con el fin de evitar la pérdida de su belleza.
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