miércoles, 27 de julio de 2011

Su hijo le pidió que le contara un cuento, como cualquier noche. Su mamá por supuesto accedió.
En aquel momento la congeló, para siempre, para poder quedarse abrazado a ella todas las noches.
Hasta que se durmió mucho por el frío, y ambos se apagaron por amor

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