
Hace algún tiempo, en el consejo del colegio se habló de un niño que desapareció, y no se supo nunca porqué ni nunca más se le volvió a encontrar, así como tampoco se volvió a mencionar nada de su madre. Ella también había desaparecido del mapa. De su padre simplemente nunca se le oyó nombrar nada, porque no había formado parte de las vidas ni de la madre ni de Brem, el niño desaparecido.
Pues aunque no se lo vaya a contar a nadie, yo sí sé lo que pasó, porque siempre que me voy al trabajo, dejo a mi canario salir de la jaula y se va por el pueblo a visitar casas y cosas; luego él me las cuenta, claro.
Prii es un canario muy listo, aprendió a hablar persona la primera semana que llegó a casa, cuando todavía era un pajarito y sólo conserva del canario, su nombre.
Bueno, Prii me dijo que Brem y su mamá siempre estaban muy unidos en todo y que se contaban absolutamente todas las cosas en los 7 años de vida que él había compartido con su madre, pero que un día, su mamá le contó que había dicho una mentira a una vecina.
Esta mentira decía que no había podido asistir a una reunión por motivos familiares, pero realmente a Brem le dijo que era porque se le había olvidado comprar un presente comestible protocolario. Brem se enfadó mucho porque se iba a quedar sin ver a su amigo Paul, y se enfadó tanto tanto... que quiso que a su mamá le desapareciera la boca.
Al día siguiente, su mamá no podía hablar, porque se le habían caído los labios al suelo, y lo único que tenía era un agujero muy oscuro en la piel. Al pasar unos días, la correspondiente fisiología del cuerpo se adaptó a su nuevo cambio, y la nariz se le escondió para equilibrar el peso de esta, donde, por lo tanto, ahora solo quedaban otros dos agujeros negros.
Brem se asustó al principio al ver el cambio de su mamá, pero pensó que así aprendería, como ella decía muchas veces... Pero no fue así
Pasado un tiempo, Brem le preguntó a su mamá por su papá, y ella le dijo que hacía mucho tiempo que no le había visto y que se había portado muy mal con ellos. Pero un día que se puso a buscar, encontró unas cartas, unas fotos y unos regalos diciendo que echaba mucho de menos a Brem, pero que no podía ir porque tenía que seguir pescando en Alaska para poder mantener a su nueva familia de mujer e hijos esquimales, y que por eso no podía bajar a verles. Cuando Brem descubrió esto, se enfadó con su papá, pero mucho más con su mamá, y se enfado tanto que quiso que le desaparecieran los ojos, y que su piel se volviese blanca para saber cuando estaba mintiendo de nuevo.
Al día siguiente, su mamá, además de tener agujeros en la nariz y en la boca, tenía dos agujeros negros en los ojos, y su piel ya no era como la de una persona, sino blanca, como la de una pared de yeso.
Brem le pidió perdón a su mamá, y ella lloró y también pidió perdón por su comportamiento, asegurando que nunca lo volvería a hacer...
Brem siguió feliz con su mamá, que se había modificado por dentro y por fuera por un año entero,y la había aprendido a querer de una forma nueva y mucho más intensa, porque se había convertido en algo incondicional.
En una de esas tardes de juego, le pidió a su mamá saber cosas sobre papá, que le enseñara fotos y esas cosas... La mamá de Brem le contó la verdad, y le dijo que él también era un niño esquimal, pero que como ella le quería mucho y ya no iba a estar más con su papá, no quiso quedarse sola, y se llevó a Brem consigo.
A Brem le volvió a nacer todo ese enfado, pero no quería, porque siempre que se enfadaba le pasaban cosas malas... Aunque no lo pudo evitar, además de enfadarse de nuevo, le resurgieron los anteriores enfados y le entraron ganas de no ser más el hijo de su mamá.
Al día siguiente a la mamá se le había caído el ombligo y tenía otro agujero, por lo que ella nunca había sido su mamá y Brem nunca había existido.
Ese pajarito tuyo es muy peligroso
ResponderEliminarBesitos
Es un poco mezcla de gore y de "regreso al futuro" con eso de personas que van desapareciendo y que acaban no naciendo... XD
ResponderEliminarEn verdad queda muy estilo Burton, me gusta ^^